
Templando el hueso que sostiene precaria, tristemente.
Titubeando entre la tibia y la tibieza... en el tuétano.
Tendiendo el arco que dobla el húmero... que lo quiebra.
Tendido por no lanzarse, por no lanzar.
Tentando las falanges para saber que están allí.
Tentando la mandíbula para que haga la mueca.
Riendo con risa hueca.
Riendo con mueca fija.
Riendo como ríe una calavera... monótona y eternamente.
* * *


3 comentarios:
Cáustico... y muy bueno... pero doloroso ¿no?
Amigo y colega, me parece fantástico, duro, tal vez oscuro, pero muy bueno. Creo que muchos caemos en esa monótona risa.
El poema lleva tu sello.
Saludos.
Hola -- que tal estas?
He estado revisando tu blog y me gustaría saber si estas interesado en intercambiar links.Por ejemplo en otras vainas en la web...
espero tu respuesta
un saludo,
Maria Lina
marialina@cmedia.es
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