
Vivimos al borde del caos o en medio de él...
... y, cuando menos lo esperamos, se manifiesta, inexorablemente.
Sigo esperando el orden después del caos... pero no llega.
Amanecerá y veremos.
* * *
Este rosario de cuentas infelices
calla más de lo que dice,
pero dice la verdad
Joaquín Sabina
Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. Y, así, ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno, bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación?
Fragmento del prólogo de El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra.
