... te marchaste a donde no podemos verte.
Hace un año que te pienso, cada día, cada vez...
Y no te fuiste, estás aquí, sólo que sin la presencia de esa mirada verde marihuana,
de esa mano firme, reconfortante, sabia...
Hace un año te marchaste, inexorablemente, pero aquí estás,
y no me hacen falta oraciones, ni mías ni, mucho menos, de otros...
... sólo esa imagen nítida, brillante, perfecta, que conservo y que nadie me podrá quitar jamás.
* * *
domingo, febrero 10, 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 comentarios:
Es quizas es una de las ausencias que con el tiempo, duele más, sin embargo saber que no se marchan del todo debe ser reconfortante....o más nos vale que asi sea.
Abrazos con mucho cariño.
Mi saludo y mi aprecio. Buenas palabras.
PD. Que se recupere pronto la magister....
Publicar un comentario en la entrada